No hay un parón en Marlango, aunque sí tiempo muerto por (...) Leonor

Alejandro Pelayo es el otro 50% de Marlango. Junto a Leonor Waitling sus canciones han conquistado a miles de fans que les son de lo más fieles. Ahora, Pelayo saca un álbum intimista, 'La memoria de la nieve', donde la esencia del autor está más que presente. Se trata de un disco muy especial que no oculta el dolor por el que ha pasado el músico, a la par que nos hace parar en esta vorágine del día a día... un refugio como dice el compañero de Waitling.


El próximo 7 de noviembre hará su presentación en el mítico Café Berlín a las 21:00 de la noche donde podremos disfrutar de un aperitivo de lo que van a ser esas 13 canciones.

P: El disco que nos presenta es muy distinto a lo que nos tiene acostumbrados con Marlango. ¿Qué es lo que lo lleva a componer 'La memoria de la nieve'?
AP: No hay un motivo que sea desencadenante para crear un disco. Los músicos hacemos música por una necesidad íntima y personal de entender el momento que estamos viviendo, lo que nos rodea, lo que nos preocupa... En este caso 'La memoria de la nieve' tiene que ver con una noticia dolorosa, la enfermedad de un familiar, y también trata de continuar con la idea de mi disco anterior, donde se busca un refugio para la vorágine en la que vivimos actualmente. La música nos da ese lugar para descansar y para cuidarnos.

P: Trece canciones instrumentales. ¿Se siente más desnudo, artísticamente, al no contar con una voz?
AP: La diferencia entre trabajar con voz o hacer música instrumental es enorme, no tiene nada que ver. La melodía principal siempre está puesta en la voz, mientras que en instrumental pierde protagonismo esa necesidad de una melodía principal y, como no hay letra, todo está más centrado en la armonía y en la sensación que se pretende conseguir con lo que se está planteando y adquiere mucha más importancia el título, pues es toda la letra que va a haber en la canción.

P: ¿Cuánto tardó en componer el disco?
AP: En componerlo alrededor de un año de manera discontinua. Cuando se puede: en viajes, giras, entre conciertos, en momentos de la vida cotidiana...

P: Ha pasado un año desde su último disco con Marlango. Muchos conciertos. ¿Compone cuando viaja?
AP: En efecto, ya ha pasado un año lleno de conciertos, viajes... Se trabaja mucho cuando estás de gira. Estás fuera de casa, por lo que es un caldo de cultivo muy bueno para utilizar la música para creerse en una rutina rodeada de hoteles, pruebas de sonido, transportes...

P: Las canciones tienen títulos tan opuestos como 'Todo va a salir bien' o 'Cuando ya no sepas quien soy'. ¿Por qué?
AP: Los títulos de las canciones me sirven para colocar un estado de ánimo previo a la canción, tanto a mi como al oyente. Pero no es algo que no cambie ni pueda reinterpretarse, pues la música tiene la capacidad de hacerte sentir una cosa u otra también dependiendo de tu propio estado de ánimo. Los títulos en general buscan tener un sentido respecto a lo que suena. De todas manera, me gusta mantener una esperanza, aunque el título sea “Cuando ya no sepas quien soy”, un momento que sabes que llegará en esta enfermedad, al menos sea de la mejor manera posible y que la música ayude.

P: ¿Cómo será el concierto?
AP: Para llevar este disco al directo cuento con la complicidad y el talento de Marta Mulero en el violonchelo y Pablo Pulido que se va a hacer cargo de toda la parte técnica, además de ser un músico más. El sonido de cada piano y pieza pasará por él y traerá el escenario muchas texturas y formas. En el escenario llevaremos el sonido hasta extremos que no se desarrollan tanto en el disco. No va a ser un concierto clásico, van a suceder cosas relacionadas con la música más contemporánea.

P: La Memoria de la nieve lo llevará a hacer conciertos en solitario. ¿Hay un parón en Marlango?
AP: La idea es hacer todos los conciertos que se puedan con 'La memoria de la nieve'. No hay un parón en Marlango, aunque sí hay un tiempo muerto propiciado por la otra faceta de Leonor, que se encuentra grabando una serie y por ello tenemos unos cuantos meses con muy pocas posibilidades de salir a tocar. Retomaremos en primavera los planes para volver a grabar, posibles giras, y demás ideas que se nos ocurran.

Fuente:  Europapress