He intentado ponerle música a algo tan doloroso como el Azheimer

Alejandro Pelayo, compositor, pianista y productor conocido sobre todo por su trabajo al frente del grupo Marlango junto a Leonor Watling, acaba de publicar su segundo disco en solitario, «La Memoria de la Nieve». un trabajo instrumental que nace cuando diagnosticaron alzheimer a un familiar muy cercano. El álbum, que cuenta con las colaboraciones de Suso Sáiz, Vicent Huma, Pablo Pulido y Marta Mulero en el violonchelo, será presentado este jueves 7 de noviembre en el Café Berlín (Costanilla de los Ángeles, 20) a partir de las 21h.

¿Sus reflexiones y pensamientos sobre la enfermedad de Alzheimer fueron solo la semilla del álbum, o también dieron forma a todo lo que fue germinando a posteriori durante el proceso de composición?

La música en un primer momento aparece como respuesta a lo que está sucediendo, desordenada, caótica, atropellada, después hay que estructurar y elegir para que tenga sentido. El disco quiere parecerse a esas fotografías que con el paso del tiempo han perdido el color pero todavía se reconocen los personajes que aparecen en ellas.

¿Qué ha querido transmitir con las melodías, los silencios, los ritmos que hay en el álbum?

La repetición es muy importante para mi, es cómo las caricias, no tienen prisa y al cabo de un rato te acabas acostumbrando y resulta agradable, anestésico. Los silencios son una parte fundamental de la música, intento eliminar todo lo que es superfluo para quedarme solo con la idea, sin adornos y que el silencio me ayude a subrayar los momentos emocionantes.

Cada copo de nieve contiene una información, incluso una belleza única, que tiene una enorme fragilidad. ¿Va por ahí el sentido del título?

Podría ser, pero no se me había ocurrido. El título tiene más que ver con lo efímero del momento, con todas las pequeñas pérdidas cotidianas, con despedirse un poco cada día.

En la portada, llama la atención la torre de alta tensión con sus cables atravesando el cielo del bosque, en paralelo a su caminar. ¿Hay algún significado detrás de esto? Podría haber sacado un paisaje natural, limpio y puro, pero has optado por esta imagen…

Si. Tuvimos un pequeño debate a la hora de elegir con o sin cables en la foto pero hay un componente electrónico del disco y los cables hablan un poco de ese contraste entre la nieve y la electricidad. La portada estaba decidida antes de grabar el disco y es obra de Jesús Cornejo, un fotógrafo mejicano con el que llevamos trabajando ya varios años por razones evidentes.

La decisión de hacer el disco instrumental, ¿fue un punto de partida conceptual e inamovible? ¿Es una forma de hablar de la enfermedad de Alzheimer sin palabras, solo con emociones?

Las decisiones casi siempre las toma la música. Cuando empiezo un nuevo trabajo casi nunca se si acabará siendo un disco cantado o instrumental aunque en este caso sí que había una intención de ponerle música, sin palabras, a algo tan doloroso.

La elección de los títulos de las canciones, ¿es más trascendental en un disco instrumental? En el caso concreto de este disco, imagino que debió ser algo así como ponerle títulos a cuadros, ¿me equivoco?

Los títulos son muy importantes y más en la música instrumental porque son la única letra de la canción, ahí está toda la información para el oyente y no quieres condicionar demasiado ni dejarlo excesivamente ambiguo.

¿Cómo describiría, en términos musicales, emocionales y conceptuales, las aportaciones de Suso Sáiz, Vicent Huma, Pablo Pulido y Marta Mulero?

Los cuatro son músicos experimentados, cómplices y generosos y cada uno ha dejado en el disco su huella y les estoy muy agradecido. Marta Mulero es una violonchelista versátil, sutil y emotiva. Pablo Pulido se ha encargado de toda la parte electrónica del disco y de que el disco suene exactamente como habíamos imaginado. Huma es un colaborador muy cercano, arriesgado, productor del último disco de Marlango y a Suso Sáiz lo admiro mucho y le considero uno de mis maestros. Hace muchos años que nos conocemos y su manera de entender la música y el minimalisno son para mí un un referente constante. Estoy muy orgulloso de los cuatro.

Creo que en directo van a llevar el disco hacia otros lugares, ¿de qué manera?

En el disco se apuntan caminos que en directo vamos a intentar recorrer. La música está viva y en el escenario se comporta de maneras muy diferentes. Hay mucha música que no hemos grabado.

¿Las presentaciones del disco incluirán quizá algún evento dirigido a enfermos de Alzheimer, o con fines benéficos?

Ojalá que lo podamos hacer. Todavía no hemos avanzado nada en ese sentido pero me encantaría poder hacer algo en ese sentido.

Imagino que el Alzheimer, que es terrible para todos, puede generar un miedo específico en los músicos, por aquello de olvidar cómo relacionarse con sus amados instrumentos. No quiero ser macabro pero, ¿esto le ha rondado la cabeza en algún momento?

Claro, esa posibilidad está ahí pero para eso está la música, para hacerle frente a las tragedias. Sabemos que al final todos vamos a perder la guerra pero gracias a la música podemos ir ganando pequeñas batallas.

¿Hay algún proyecto musical que siempre has soñado desarrollar, y que por las razones que sea siempre te ha sido imposible?

Muchos… Pero no sirve de nada lamentarse. Algunos no se han podido realizar, de momento, por razones ajenas a mí. Pero no me rindo. Buscaré la manera de ponerlos en pie.

 

Fuente:  ABC